UNA VIDA EN EL CAMPO
Hablando de propiedades rurales, imposible no trasladarme a mi infancia entre viñedos, duraznos, manzanos e higueras. Y sonreír. Cada árbol, cada recinto, cada acequia constituye para los niños una aventura nueva cada día. Por eso es un gusto escribir este artículo para hablar de las propiedades rurales. Soy Corredora Pública Inmobiliaria desde el año 2005 cuando dejé de vivir en el campo y vine con mi familia a Rodeo de la Cruz, Mendoza, en el famoso Cinturón Verde. Desde esta ciudad se puede llegar caminando hasta la zona rural. Así es que siento que nunca me fui del aire puro y de los campos tapizados en “mil distintos tonos de verde” (sic). Mi niñez y juventud transcurrieron en los apacibles valles de Los Andes donde La Consulta y sus Caminos de Altamira fueron mis parajes preferidos en San Carlos, y las escapadas con primos y tíos al Manzano de Tunuyán o a Las Carreras en Tupungato eran el deleite y esparcimiento para todos. Al mismo tie...